¿Acaso puede tener el talento etiquetas? Esta era la respuesta de un directivo de Recursos humanos ante la pregunta sobre lo que le sugería el concepto de “talento sin etiquetas”. Esta cuestión motivaba una Mesa de diálogo entre varias empresas y una ONG para encontrar formas de colaboración y soluciones a la empleabilidad de colectivos en riesgo de exclusión, con los que trabaja esta ONG.

Cuando hablamos de colectivos en riesgo de exclusión tenemos que pensar que, bajo el término impersonal y generalista de “colectivos” hablamos de personas, personas que por diferentes circunstancias no han tenido ni tienen fácil el acceso a un empleo. Estas “circunstancias” son las que hacen que estas personas tengan etiquetas que se convierten en barreras para poder tener acceso a un empleo que les permita llevar una vida digna. Las etiquetas son de muchos tipos diferentes: género, raza, cultura, edad, discapacidad,…

La discriminación por estas cuestiones sigue suponiendo un lastre en nuestra realidad social, en muchos ámbitos, en los hogares, en las pequeñas comunidades vecinales, en los colegios, universidades y en las empresas.

Tenía razón Einstein cuando afirmaba que “es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio”

Parece algo básico, fácil e incluso superado, pero sin embargo no es así. Nuestras etiquetas siguen suponiendo una barrera para la igualdad de oportunidades, y para que la convivencia social se fundamente en valores como el respeto y la tolerancia.

Y es que en una sociedad diversa y global como la nuestra, la igualdad de oportunidades tiene que ser una realidad, y un punto de partida. Cualquier persona, independientemente de sus circunstancias, tiene que poder desarrollarse personal y profesionalmente. Por eso es tan importante el trabajo de las Organizaciones que trabajan para hacer visibles a los que son invisibles, para que tengan una oportunidad. Y en la medida de lo posible hemos de poner en valor lo que hacen y colaborar con ellos.

Es necesario promover este cambio de mentalidad que fomenta la inclusión, la igualdad, el respeto y la tolerancia.

Los Objetivos de Desarrollo sostenible son un punto de encuentro de Gobiernos, instituciones, empresas y personas. Son una oportunidad para todos, una esperanza para una sociedad global, pero exigen un compromiso de cohesión y colaboración por parte de todos.

Ante el reto social del empleo, las empresas han de responder a algunas de las metas que proponen los ODS, como por ejemplo, el Objetivo de Desarrollo Sostenible nº10 sobre “la Reducción de las Desigualdades” en sus metas 2 y 3 establece: de aquí a 2030, potenciar y promover la inclusión social, económica y política de todas las personas, independientemente de su edad, sexo, discapacidad, raza, etnia, origen, religión o situación económica u otra condición. Garantizar la igualdad de oportunidades y reducir la desigualdad de resultados y las prácticas discriminatorias.

Es más fácil hacer realidad estos Objetivos en la Agenda de desarrollo global hasta 2030 *, si establecemos alianzas de colaboración entre empresas y las organizaciones, ONG´s, que ya trabajan por hacer posible la reducción de las desigualdades.

Aún queda mucho por hacer, hay que concienciar, formar, alentar, y sobre todo tener una actitud generosa y abierta.

Como reflexión comparto que de las veinticuatro empresas que fueron invitadas por Cruz Roja a participar en la Mesa Diálogo, sólo asistieron seis. No hay duda de que aún falta compromiso en este sentido.

Pero también que existan empresas como las que participaron, nos da la esperanza de afirmar que la igualdad de oportunidades llegará a ser una realidad para cualquier persona, independientemente de sus circunstancias.

El compromiso social es además una fortaleza de las empresas muy valorada por los empleados y fundamental para atraer y fidelizar Talento. Este compromiso social con el empleo, con la igualdad, la diversidad y la multiculturalidad será cada vez más valorado parte de los Grupos de interés de las Compañías, y tendrá que ver con la decisión final de los clientes, proveedores y consumidores para elegir a las empresas.

La tolerancia es un acto de humanidad, que debemos alimentar y practicar cada día en nuestra propia vida, a fin de celebrar la diversidad que nos hace fuertes y los valores que nos unen. — Directora General de la UNESCO, Audrey Azoulay

Dejemos que las etiquetas sirvan sólo para envolver regalos. Trabajemos todos por un #TalentoSinEtiquetas

 

*http://www.pactomundial.org/2017/01/objetivos- desarrollo-sostenible/

CC BY-NC-SA 4.0 Talento sin etiquetas por Cuestión de Ideas está licenciado bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

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